Fueron dos características bien marcadas las que nos inspiraron, una casa de líneas puras y modernas inserta entre los cerros del Arrayán, un lugar agreste con una vegetación bien definida.
Quisimos compatibilizar estas características, y bajo esta premisa cerca de la casa se mantiene un trazado geométrico, acorde a las líneas de ésta, en donde se incorporan unas jardineras, que se mueven por la pendiente del cerro, dotadas de una vegetación que armoniza con el entorno. A medida que nos alejamos, el jardín se dibuja guiado por la forma orgánica del cerro, tensionando las vistas, y destacando a modo de hitos, las grandes especies introducidas existentes. |
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